Seguir a Dios es cuestión de Fe y de sorpresas.
- 28 feb 2017
- 4 Min. de lectura

Para comenzar este escrito, me gustaría decir que ser cristiano no te alejará de los problemas, mejor dicho, si no tienes problemas como cristiano, pregúntate que estás haciendo mal, porque si no tienes pruebas en tu vida, entonces Dios no te estará formando...
Alégrate si estás en la prueba, porque como dice el apóstol Pablo en 2 Corintios 4-17: "Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria".
Como siempre maravillosa y sabia son las palabras de Dios que nos instruye a tiempo, si sólo abrimos nuestro corazón.
Ahora bien cayendo rápidamente en tema, seguir a Dios es tan simple como cuestión de fe, sencillamente porque no lo podemos ver. Que difícil se torna esto para quienes no tienen una verdadera comunión con su creador todos los días, buscando sus respuestas, su rostro, su voz, desesperados por escuchar que quiere de nosotros, que caminos debemos seguir y como enfrentar este día a día en el que a lo malo se le dice que está bien, pues para todos es normal. (Cuidado con esto, pues el enemigo ha hecho de una manera muy astuta que todo lo malo se vea bien ante los ojos de inocentes). En fin, lo que quiero en realidad es contarles algo muy personal, pues eso es lo que quiere Dios que hagamos como sus seguidores y verdaderos discípulos, llevar testimonio vivo de él con nosotros, para que otros al escuchar crean por fe que él vino a salvarnos del pecado y preparar el terreno. Les recuerdo por supuesto que estamos en este mundo de pasadita, es decir estamos prestados por aquí en la tierra.
Mi testimonio:
Resulta que buscando más y más de Dios me levanto un día muy llena de el Espíritu Santo, con una idea que es promover el siguiente mensaje: Todos los días son el día que puede o no cambiar tu vida", y este mensaje se lo repetía a todos, además les decía que espero algo maravilloso que hará Dios en mi vida, que no se cuando será pero que a partir de hoy ya estoy preparada para recibirlo... En fin resulta que desde que dije eso, cantidad de cosas me han pasado, me he encontrado en cantidad de situaciones que ponen a prueba mi fe. Sin embargo al final del día decía: "aunque hoy no recibí lo que esperaba de Dios, no importa porque en la prueba está la bendición, así que me preparo para dormir y despertarme el día siguiente y vestirme lista para recibir mi bendición... La cosa es que no, nada que llega la bendición , pero debo decirles que Dios si me ha dado bendiciones, no son las que esperaba, pero son nuevas y mejores... Son dones del Espíritu Santo.
Un día en un retiro, me asignan estar en el equipo de intercesión ( para los que no saben qué es eso, pues son un grupo de personas que oran y le piden a Dios que destruya las obras del enemigo) para que lo comprendan mejor me basaré como siempre en las escrituras "Efesios 6:12 Porque nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestiales". En fin en el momento de oración veo como a cada uno que está a mi lado con muchos años de experiencia en el Señor, empiezan a manifestar los dones del Espíritu Santo, hablan en lenguas, otros profetizan, otros simplemente oran... Bueno yo estaba como esos cristianos que oran pero se preguntan si realmente eso estará funcionando, en fin pelo un ojo veo a un lado, sigo orando, y en eso le digo a Dios con el corazón en la mano, sinceramente: Diosito no orare por nadie voy a pedirte que me des revelación del cielo, yo quiero ver que esta sucediendo en serio aquí, quiero entender, quiero discernimiento espiritual... Cuando termino de orar me uno en un mismo sentir con los demás y seguimos intercediendo por esas almas para que sean liberadas de las opresiones del enemigo. En eso al pasar de 5 o 6 minutos, tomados de la mano, comienzo a sentir que alguien se me acerca como queriendo decirme algo, hace ruido y se acerca nuevamente ( el ruido es como de llaves o cadenas), abro mis ojos y nada, parece que nadie está o se va, cierro mis ojos nuevamente y los vuelvo a abrir, de repente me encuentro con los ojos de una hermana viéndome y preguntándose quien se está acercando, cabe destacar que nadie puede estar donde estábamos nosotras, y que por quien se intercedía estaban sentados callados escuchando a la pastora. Esta hermana se levanta, y se asoma para ver quien es, se me acerca y me dice no es nadie solo un espía oremos para que se vaya, al darnos cuenta que realmente es algo espiritual que se movía, se manifestó con mucha mas fuerza. Tengo que explicar y retomar eso de que yo no tenia discernimiento de espíritu hasta ese momento por lo tanto lo que escuche sinceramente por poco me mata de susto, ese espíritu se manifestó con fuerza tengo que admitir que para ser mi primera vez, por poco me desmayo (En ese momento sólo de 5 personas que se encontraban presentes 3 únicamente pudieron escuchar, el resto no lo lograron). Sinceramente sentí que moría de miedo, se me olvido quien estaba conmigo (DIOS)... Y que en vez de tener miedo yo, el que tenía miedo era ese espíritu de maldad. Pero todo esto lo analice después de mucho rato que se me pasara esa sensación tan espeluznante. En fin lo que les quiero decir es que a veces no sabemos lo que pedimos.... En mi oración pedí discernimiento y la tuve y por poco muero de miedo, Dios sabe a quien le da ese don, así que lo agradezco, el miedo poco a poco irá desapareciendo pero tengo que trabajar en eso. Mi Padre solo me esta formando, la finalidad de este testimonio es decirles, que seguir a Dios trae consecuencias maravillosas, entre ellas conocer cosas que antes no se hubiesen podido ver estando ciegos en el espíritu, Dios nos muestra si permanecemos en comunión con él, que a veces esas bendiciones que esperamos no son precisamente la que él nos quiere dar. Así que finalmente me despido recordándoles que con Dios todo sin el nada... Que anhelen los dones espirituales con toda su alma, pues esto es lo que él nos quiere dar.
Dios les bendiga enormemente.











Comentarios